LO QUE SIEMPRE TE HAS PREGUNTADO DE LA TERAPIA DE PAREJA

 

¿QUÉ ES LA TERAPIA DE PAREJA?
    La terapia de pareja es una herramienta muy eficaz que proporciona una transformación en el seno de la relación, que o bien está anclada, estancada, o padece de diversas problemáticas que hacen ver la relación como sufriente, insatisfactoria, o donde la culpabilidad y el reproche nublan el día a día.
   También actúa como un lugar donde poder hablar y pensar cuestiones con una persona externa y profesional que le va a escuchar sin juzgarlo, atendiendo a la dimensión de sus deseos verdaderos, en esa complejidad humana. Hay cuestiones que si se tratan con personas cercanas, familiares, o la misma pareja, hacen que esas relaciones se estropeen. Opininiones todo el mundo tiene y uno siempre elige la que es más acorde a su forma de pensar. El profesional, en este caso terapeuta de parejas con formación psicoanalítica, va a escuchar aquellos elementos que pasan desapercibidos para otras personas, y que tienen que ver con los deseos inconscientes que producen a veces un conflicto interno y, en consecuencia, situaciones y relaciones que no se entienden y que se escapan a lo razonable.
¿PARA QUÉ SIRVE?
    Sirve, en unas ocasiones, para lograr tomar las decisiones más adecuadas para el seno de la pareja o de la familia y para la persona individual. Sabemos de cómo la moral y la ideología familiar hacen mella en la persona. Hay formas de pensar que coartan el desarrollo y la satisfacción individual, conllevando inevitablemente a rupturas y a posiciones en la relación donde el bienestar está ausente.
    También es muy importante para poder resolver y transformar problemáticas que se instalan en la pareja. El amor y el deseo son producto-efecto de un trabajo y hay prejuicios y deseos incosncientes (que son los verdaderos, los que guían nuestros pasos) que si no se les da el cauce adecuado, pueden hacer que no se construya una relación sana. Cada miembro de la pareja viene de familias diferentes, de una manera de entender el amor y el deseo, que a veces choca con el otro, haciéndose de espejo. Hay discusiones y cuestiones de las que nunca se sale de ahí, y se repiten una y otra vez, como en un bucle. Hay algo más allá de lo aparente, que guarda relación con elementos y conflictos internos de esos “fantasmas” familiares y maneras de aprender a amar y desear. No olvidemos que las primeros objetos amorosos y donde se aprenden los sentimientos es en el seno de las primeras familias.
    Hay personas que acuden como forma de consulta, para lograr tener un espacio y adquirir herramientas más realistas y acordes a sus deseos y a los de la relación. Otras, cuando ya están instaladas cuestiones que se les hace muy difícil sobrellevarlas: infidelidad, celos, envidia, monotonía, relaciones conflictivas, problemas en la educación de los hijos, problemas con las familias políticas, problemáticas sexuales (impotencia, eyaculación precoz, anorgasmia, falta de deseo…)
   Si alguno de los miembros de la pareja no quiere asistir, puede acudir la persona que sí lo desea, porque el hecho de que comience la terapia, va a permitir que esa relación de espejo se rompa, y pueda pronunciar otras palabras que le llevarán a otras reacciones y situaciones. Cuando el papel de uno de ellos cambia, el otro también actúa de otra manera.
¿PARA QUIEN ESTARÍA INDICADA?
    Estaría indicada para toda aquella o aquellas personas que quieran mejorar sus relaciones, que necesiten un lugar para poder hablar y liberarse de conflictos y cuestiones que le inquietan, para aquellas que quieran transformar una problemática en conncreto y, sobre todo, todas aquellas que decidan vivir mejor años futuros.
¿ES COMO DAR CONSEJOS?
    Consejos todo el mundo da, parace que es más fácil resolver lo ajeno que lo propio, pero los consejos son un arma de doble filo. Lo que sirve para una persona, para otra no es válido, e incluso en una misma persona no sirve tampoco dependiendo del momento.
   Además, cada uno va a hacer como suyo el consejo que sea más acorde a lo que uno piensa, y eso no le transforma a uno en nada, sino que le mantiene en esa forma de hacer que le está conduciendo a la insatisfacción o la problemática. Padecemos de nuestra forma de pensar.
   La terapia le proporciona una escucha en la que podrá entender cuáles son sus verdaderos deseos y donde se construirá una nueva personalidad que podrá utilizar cuando necesite. La terapia no se va meter en su forma de ser o de pensar, le ayudará a hacer los cambios necesarios y a resolver muchas cuestiones que no le permiten alcanzar un bienestar. La realidad depende de la interpretación que se haga de la misma, de su mirada, y la mirada está bañada por los prejuicios y por la moral. Hay cuestiones que se catalogan y se juzgan de manera que no se ve lo que realmente hay de transfondo, que el profesional terapeuta de parejas le va a ayudar a descifrar y permitirle saber que nada es lo que parece. El deseo a veces toma derroteros tan inverosímiles…
¿CÓMO SABEMOS QUE ELEGIMOS AL PROFESIONAL ADECUADO?
    Le recomendamos elija un profesional que se encuentre en formación continua, con el respaldo de una Escuela, que esté en una comunidad de profesionales, donde le garantice que esa persona cuida de su formación, tiene sesiones individuales propias donde cuida también de su salud mental y realiza supervisiones de casos.
    Hay personas que se hacen llamar profesionales pero quieren imponer una moral, una forma de hacer, se ponen incluso de ejemplo. Hay que sospechar cuando un profesional os cuenta su vida y encima se quiere meter en la vuestra.  Un terapeuta ha de dejar hablar y escuchar con el instrumento de la teoría (en este caso el psicoanálisis) para permitiros que podáis producir un puente de palabras para tomar las decisiones más adecuadas.
En muchas parejas acontecen cambios espectaculares, a través de conversaciones amables, ese lugar para poder hablar de eso que ni siquiera tú sabes.
Siempre hay éxito cuando la palabra interviene.

PARA HACER EL AMOR NO HAY QUE SER FIELES A SÍ MISMOS

   EL AMOR HA DE SUPONER UN MULTIPLICAR, CRECER, INCLUIR LAS DIFERENCIAS, TOLERAR QUE EL OTRO AMA DIFERENTE A COMO AMO YO… Quedarse en ese impacto de mirada es del orden del enamoramiento. No ha de llevarnos a lo exclusivo y excluyente, sino que ejercer la posibilidad de amar es en el hacer, en el TRANSFORMARSE. Un buen amante siempre tiene alguien a quien amar. El amor es civilizador.

   HAY UN MODELO INFANTIL DEL AMOR, aunque aparentemente seamos adultos, que tiene que ver con la sexualidad infantil actualizada, donde el amor es exclusivo y se vive en el orden de esa afectividad infantil. A veces se resta porque queremos seguir viviendo en esa modalidad, encubierta por el miedo al abandono, al rechazo, querer que sea para siempre… El afán, en muchas ocasiones, es de poseer al otro, y se trata de construir una relación, y diferente cada vez, según se requiera.

  La salud y la inteligencia tienen que ver con poder adaptarme a esas nuevas formas, poder gestionarlas. Y hay tantas formas de amar… No ha de suponer un problema, un conflicto, sino un enriquecimiento para la vida. Cuando somos intolerantes, cuando queremos imponer nuestra forma de amar, o nuestra forma de pensar al otro y no recibimos como amor lo que el otro nos ofrece, ahí surgen los conflictos. Empiezo a sentir que el otro no me quiere, sólo considero amor lo que yo le doy o lo que supongo que el otro tiene que dar… CUANDO QUEREMOS IMPONER UNA IDEA DE AMOR O NUESTRAS FANTASÍAS, HAY CONFLICTOS. Hay unos estándares y pautas de lo que es el amor que jamás va a coincidir con la realidad que producimos.

   NUNCA LAS PERSONAS SE TERMINAN DE CONOCER, NI A UNO MISMO, porque en todos hay una complejidad que va más allá de la razón. EN TODOS ESTÁ LO INCONSCIENTE, que es donde anidan nuestros deseos verdaderos, y que a veces entran en conflicto con nuestra conciencia, no sabiendo de ellos sino por sus efectos, por cómo me relaciono con los otros.

   SI QUIERES AMAR DE LA MISMA MANERA Y LO LLEVAS A CABO, PIERDES EL AMOR, NUNCA LAS COSAS SON DEFINITIVAS, uno está en constante cambio, y quedarnos en lo anterior y pretender que sea siempre así lleva a la relación al aburrimiento e incluso a la agresividad, porque no permites que hayan transformaciones que ya, por ser sujetos del deseo, se realizan. Captar el deseo del otro, dejarse transforrmar, ver en ese momento lo que uno tiene que dar… Esa es la inteligencia inconsciente. Estar en el presente, no en el yo infantil.

   Dejar que lo nuevo aparezca, es sorpresa cada vez, DESCUBRIRSE AMANDO y eso, es en libertad, permitiendo el crecimiento, donde también, hay compromisos.

¿Dónde estará el amor?

El amor. El Amor.

¿Dónde estará el amor?

Cuántas veces dibujé

la esquina

donde nunca llegaste

y te busqué

por los salones

y fui ladrón

para buscarte entre las sombras

y hubiera sido capaz de matar

si alguien me hubiese dicho

que en ese gesto te encontraba.

Fui solo y fui muchos.

 

Todos los cuerpos

fueron investigados

palmo a palmo.

 

Todas las máscaras

fueron arrasadas

para buscarte

en el centro de la verdad

y tampoco estabas.

 

Te busqué entre los pobres

entre las espesas capas del dolor

entre entrañas y sucios alcoholes

en el propio asco de la vida.

 

Después no te busqué más

encontré otras palabras.

Miguel Oscar Menassa

 

 

Laura López, Psicoanalista Grupo Cero

Terapia de pareja y sexualidad

Telf.: 951 21 70 06 / 610 86 53 55

HAY HOMBRES QUE NO PUEDEN SER POTENTES CON SU PAREJA

“Me duele la cabeza”, “tengo mucho trabajo”, “estoy estresado”, “no me apetece”… son frases que se exponen a modo de telón que ocultan una problemática con el amor y el deseo. HAY HOMBRES QUE, CUANDO EL AMOR SE VA FORJANDO EN SU RELACIÓN, SU DESEO SEXUAL DESAPARECE. Detrás de las excusas se esconde una imposibilidad en el deseo.

    Se puede llegar a creer, como parte de esa ideología dominante (que falsea la complejidad humana), que cuando no pueden mantenerse relaciones sexuales con la pareja es porque no se está enamorado y ahí falta el deseo. ES UN GRAVE ERROR. Precisamente es cuando en estas personas aparece el amor, en estas personas, que el deseo sucumbe.

   No saben cómo afrontar la situación porque, aunque indican que es una “buena mujer”, resaltan sus cualidades y confiesan que la quieren, NO SABEN PORQUÉ NO PUEDEN DESEARLAS. En cambio, con otras mujeres a las que no les une ningún sentimiento amoroso, no les pasa. Si escuchamos las frases que se pronuncian en torno a las descripciones de la mujer a la que aman, vemos que están vinculadas a adjetivos que denotan cierta pureza moral, idealización.

   En su relato latente, la relación tiene lazos invisibles que llevan a ese concepto de la madre y a una relación muy familiarizada. LAS CARACTERÍSTICAS MATERNAS PERMANECEN IMPRESAS EN LOS OBJETOS ERÓTICOS ULTERIORES, es decir, en la pareja, y vemos la estela de esa novela familiar demostrada en el análisis a través de los recuerdos encubridores, fantasías, sueños, en las que hay una antítesis inconsciente entre la madre y la prostituta  se simbolizan y disocian en la mujer actual.

   En muchas de estas relaciones, vemos que ella le prohíbe ciertas relaciones, ir a lugares determinados, se tienen que pedir permiso para todo, se lo cuentan todo… como a la mamá. No son hombre y mujer, son mamá e hijo. Las relaciones se “familiarizan” de tal manera, que la mujer cae en el lugar de esa madre de la infancia casta y pura. ¿Así cómo pueden mantenerse relaciones sexuales con esa mujer?

   Se excitan con mujeres donde la “pureza” y “fidelidad” puedan ponerse en duda. HAY UNA DISOCIACIÓN EN EL AMOR Y EL DESEO y no lo pueden aunar en el mismo objeto, o sea, en la mujer que aman.

   SU DESEO EXIGE ESA LIVIANDAD DE LA MUJER, e incluso pueden albergar historias tormentosas de celos en las que esa necesidad se mantiene. Sólo cuando arden en celos alcanza su amor máxima intensidad y adquiere la mujer pleno valor.

   En ciertos hombres con esta circunstancia, no muestran ningún deseo de ser los únicos para esa mujer y pueden llegar a sentirse muy bien en el triángulo amoroso. Hay quien incluso no pone objeción alguna a que esa mujer mantenga relaciones con otro, se casen. Incluso de alguna manera lo facilitan, pudiendo no mostrar celos algunos hacia el marido.

  Hay quien obliga a su amante a cesar todo comercio sexual con el otro, pero precisamente cuando se cesa, es cuando también cesa el deseo y se abandona la relación.

   En estos trastornos del deseo y el amor el Psicoanálisis es la terapia fundamental que cura de esas disposiciones en las relaciones. Hay muchas formas de vivir y se puede gozar de cualquier cosa.

Laura López, Psicoanalista Grupo Cero

y Terapia de Pareja y Sexualidad

Telf.: 610 86 53 55

DEPENDENCIA EMOCIONAL Y REPRESIÓN SEXUAL (en respuesta a un artículo leído en prensa)

LO QUE IMPIDE ROMPER PAREJAS TÓXICAS NO SON LAS TRABAS SOCIALES, volvemos a caer en la múltiple determinación y en la ideología que nos anclan en las mismas respuestas y vueltas de noria que llevan al mismo punto. Si seguimos sin incluir el concepto de inconsciente en el estudio de la psiquis humana y de las relaciones, seguiremos permaneciendo en la ignorancia de un gran avance como es la ciencia Psicoanalítica y que ha permitido transformar no sólo el concepto de salud, sino el del arte, la cultura, el pensamiento.

PAREJA TÓXICA YA INCLUYE A DOS SUJETOS COMO MÍNIMO EN LA RELACIÓN, es decir, HAY PACTOS INCONSCIENTES QUE VAN MÁS ALLÁ DE LO APARENTE y lo múltiple determinado (que puede ser lo social, los hijos, la situación económica…). El Psicoanálisis te habla de que HAY UNA SOBREDETERMINACIÓN INCONSCIENTE, y esto quiere decir que esa manera de relacionarse se produce sobre “un mismo telar” nos indicaba Sigmund Freud, en relación a que en nosotros hay una base donde se tejen nuestros deseos, relaciones, los sueños, hasta incluso los síntomas.

QUEDARSE SOLO, sin móvil, sin televisión, sin personas…PARA QUE PRUEBEN A VER SI SE SIENTEN BIEN ESTANDO SOLOS, ES UNA MANERA DE ARROJARLOS AL AISLAMIENTO Y LA DEPRESIÓN. Nos constituimos en base a otras personas, no somos sujetos individuales. Es más, no hay una psicología individual, en el sentido de que todo acto está dedicado a alguien y para alguien. El otro siempre está incluido.

Aprender a estar solo es una frase muy masticada y tópica ¿aprender a estar solo es aislarse de todo? Me parece que no va por ahí la cuestión. ¿Cómo que cuando te sientes bien solo vas a tener relaciones más sanas con los demás? Eso es el narcisismo, solos en la vida, no se puede hacer nada. Se transforma en un diván la manera de relacionarse con los otros, con un psicoanalista, no dándole trucos, pautas, aislando. Esa manera de relacionarse ya responde a una forma de pensar, que es inconsciente.

Indica que “en la dependencia, hasta cierto punto, el otro o la otra es sustituible.” ¿Una manera de distinguir el amor es que la otra persona es insustituible? ¿En la dependencia tú puedes sentir que no puedes vivir sin esa persona y dos días después estar igual de enganchado con otra?

LA CAPACIDAD DE SUSTITUICIÓN ES UN CRITERIO DE SALUD, NO UN INDICATIVO DE DEPENDENCIA EMOCIONAL. Se simplifican términos que, de no incluir el lenguaje inconsciente, se confunden. Hay personas que parecen tener muchas relaciones, pero éstas son una sola, es decir : con su mamá. La primera relación de dependencia total fue con esa madre idílica que todo nos daba nada más abrir la boca. Su forma de relacionarse es siempre igual, por eso es que es con esa madre, que ni siquiera tiene que ver con su mamá física, sino cómo se han aprehendido en el psiquismo esos lugares que nos constituyen como seres humanos: padre, madre, hombre y mujer.

¿Tengo la sensación de que yo me implico mucho y el otro no, lo que me alerta de que posiblemente tengo una dependencia sumisa? ¿Siento que me piden demasiado y tengo la necesidad de alejarme todo el rato? No podemos basar una relación en lo que yo “sienta”. Los sentimientos, como los sentidos, nos engañan. Sabemos desde el Psicoanálisis que una cosa es el discurso manifiesto, lo que se dice, y otro lo que hay detrás, latente. A ver qué significa eso de que me implico mucho, siento que me piden demasiado, etc. todo eso se “traduce” en el diván.

¿Cómo es relacionarse de igual a igual? NO SOMOS IGUALES, SOMOS DIFERENTES, INCLUIR Y TOLERAR QUE EL OTRO ES DIFERENTE, NO QUE NOS RELACIONEMOS DE IGUAL A IGUAL. No es cuestión de que hagamos medidas sino en tolerar que se produce como se produce, que a veces hay quien da más y el que recibe le permite al otro que dé en esa medida. SOMOS DIFERENTES, Y EL HECHO DE REIVINDICAR ESA IGUALDAD PRODUCE AGRESIVIDAD. La globalización anula las diferencias que nos enriquecen.

LAS PERSONAS NO ES QUE RENUNCIEN A TENER RELACIONES POR MALAS EXPERIENCIAS, SINO QUE UTILIZAN LAS MALAS EXPERIENCIAS, PARA RENUNCIAR. Es al revés de como está dicha la frase. No todo el que tiene una mala experiencia le pasa. Hay una tendencia a la renuncia.

En el caso de relaciones de maltrato ¿no hay patrón para la víctima pero sí para el maltratador? ¿Por qué? ¿es preferible que te teman a que te quieran, de Maquiavelo? No es tan simple, entramos otra vez en la ideología, la moral que nos dice blanco o negro, perfiles, etc. SON SITUACIONES SOSTENIDAS COMPLEJAS, DONDE ESTÁN EN JUEGO ASPECTOS INCONSCIENTES COMO EL MASOQUISMO, EL SADISMO, CULPA INCONSCIENTE Y NECESIDAD DE CASTIGO, SENTIMIENTO DE PROPIEDAD CON EL OTRO… Y UN LARGO ETCÉTERA QUE VA A DEPENDER DE CADA CASO EN PARTICULAR.

¿Antes había represión del sexo y ahora represión por el sexo ? ¿De qué estamos hablando exactamente? La sexualidad tiene que ver con la palabra. El ser humano está habitado por palabras, su sexualidad no es exclusivamente genital. Ésta es sólo una de las parcelas de la sexualidad de la persona, que es más amplia. Es la manera en la que decidimos, nos hacemos sujetos de nuestros deseos, trabajamos, nos relacionamos, desplegamos nuestras capacidades intelectuales, artísticas… y a mí me parece que estamos en una sociedad muy reprimida, donde está bastante prohibida la palabra.

SIGUE HABIENDO UNA REPRESIÓN SEXUAL, QUE NO TIENE QUE VER CON LA LIBERTAD EN LA CAMA, SINO CON LA DE HABLAR. No olvidemos que la doble moral existe. Lo que está permitido e incluso ensalzado para el hombre, para la mujer está mal visto y se le acusa.

VER A LA MUJER COMO A UN OBJETO Y NO COMO UNA PERSONA, NO TIENE TANTO QUE VER CON LA EMPATÍA, SINO DE CÓMO HABITO EN EL SIGNIFICANTE MADRE, MUJER… el primer objeto de amor es la madre, luego viene el tercero, la Ley del Padre (que es lo nos separa de esa célula narcisista) y nos dice que con la mamá no se puede. Esas tendencias o pulsiones sexuales infantiles (que tienen que ver con la afectividad) tienen que reprimirse y se funda el inconsciente, quedando nuestro psiquismo dividido: hay una parte inconsciente donde se encuentra toda esa sexualidad infantil reprimida y otra consciente, entre otras complejidades teóricas. Se sigue amando a la mamá en lo inconsciente, para poder sustituirla por otras mujeres. En la niña hay un viraje más complejo de identificaciones. Esta es la máquina hominizante del Complejo de Edipo. LA MAMÁ HA DE INSTAURARSE EN LA CATEGORÍA MUJER, donde también mantiene relaciones sexuales (disociación la virgen y la prostituta, ej. mis padres no hacen eso), esencial para poder aunarse amor y deseo en una misma mujer. Dependiendo de cómo se adquiera esto en el psiquismo, va a ser la base de cómo son las relaciones posteriores con otras mujeres, subrogadas de esta primera relación. Hay hombres que no pueden desear a la mujer que aman y sí a la que no sienten ningún tipo de aprecio e incluso es vista como un tanto “degradada” en el sentido sexual. Hay hombres que también para ellos las mujeres son “putas”.

NO ES CUESTIÓN DE QUE EL PORNO ENSEÑA ESO Y LOS CHICOS LO VEN, SINO QUE ES UN TIPO DE AFECTIVIDAD SEXUAL FAMILIAR QUE SE TRANSMITE, y que tiene que ver con lo dicho anteriormente. Y esto no es ponerse a hablar de sexo, sino cómo se transmiten esas posiciones inconscientemente. 

Laura López, Psicoanalista Grupo Cero

Terapia de Pareja y Sexualidad

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CUANDO LOS CELOS NO OS DEJAN VIVIR

     

    LOS CELOS SON ESTRUCTURALES EN EL SER HUMANO, ES IMPOSIBLE NO SENTIR CELOS, porque nuestro aparato psíquico se funda en torno a los mismos. Es por la llegada del tercero, la Ley del Padre, que me siento excluido de la escena y puedo desear, entrar en el orden del deseo humano, desviar mi mirada de la relación única con la función madre. HAY EN NOSOTROS UN MECANISMO PSÍQUICO MUY IMPORTANTE QUE SE DENOMINA REPRESIÓN. La represion es necesaria porque permite entrar en la civilización. Al ser humano le cuesta abandonar posiciones anteriores de la libido y, a través de dicho mecanismo, sucumbe a lo inconsciente, se reprimen ciertos deseos, hostilidades, etc., que no pueden llevarse a la acción. Cuando no puedo tolerar algún deseo en mí que, por otro lado, todos deseamos las mismas cosas, éste se reprime, que no quiere decir que se olvide, ya que pulsa en nosotros de una manera constante y viva, como motor del desear. Puede aparecer de manera disfrazada, apoyado en los mecanismos psíquicos de la proyección, el desplazamiento,etc.

   Para que haya dos personas tiene que haber tres, en el sentido de que EL MUNDO, LAS OTRAS RELACIONES, HACEN DARNOS CUENTA QUE SOMOS DOS PERSONAS DIFERENTES, si no, seguimos en esa relación primaria de simbiosis donde no existía nada alrededor. NADIE NOS PERTENECE, NI SIQUIERA NUESTRA MAMÁ, LA QUE TENEMOS QUE COMPARTIR CON EL MUNDO. Para que haya celos tengo que sentirme excluido de la escena.

DESEAMOS DESEOS, LOS OTROS, EL MUNDO, LAS RELACIONES, ESO ES LO QUE NOS MANTIENE VIVOS, LO QUE SOSTIENE NUESTRO CUERPO.

¿De qué manera estamos pensando el amor? Puede uno estar relacionándose con sus ideales y prejuicios en lugar de con el otro que tengo delante.

LOS CELOS SON NORMALES, SI SE PUEDEN PENSAR, SENTIR HASTA UN CIERTO PUNTO, PERO NO TOMAR LO QUE UNO SIENTE COMO SI FUERA LA REALIDAD SUPREMA, PORQUE SENTIR TIENE QUE VER CON LOS SENTIDOS, Y LOS SENTIDOS NOS ENGAÑAN. En cierta manera SE PUEDEN UTILIZAR PARA FOMENTAR EL DESEO en la pareja, para que en ese desplazamiento de la libido, pueda recaer de nuevo en la pareja, renovado, aireado. Están los celos normales, los proyectados y los delirantes. CUANDO YA SE PADECE DE ELLOS HAY QUE CONSULTAR, MEJOR CON UN PSICOANALISTA. Lo explicamos un poco más adelante para que veais cuál es la diferencia,

   Pues bien, tras esta breve introducción para situarnos en el campo en el que vamos a desplegarlo, el de la pareja, es importante que distingamos la realidad exterior, dígamos la material, de la realidad psíquica. Es decir, AL CELOSO O CELOSA PATOLÓGICO POR MÁS PRUEBAS DE REALIDAD QUE LE DES, POR MÁS QUE RENUNCIES PARA QUE VEA LO “PULCROS” Y “FIELES” QUE SOMOS (que por otro lado recuerda al momento en el desarrollo psicosexual en el que nuestra mamá era una santa, no la introducíamos en la categoría mujer), NO SIRVE PARA NADA. Nunca habrá suficiente prueba de amor para calmar los celos, aunque llegue al punto de que estemos encerrados entre cuatro paredes.

¿CÓMO ACTÚA UNA PERSONA QUE PADECE DE CELOS? LOS CELOS NO TIENEN QUE VER CON LA REALIDAD, TIENEN QUE VER CON LA REALIDAD PSÍQUICA, con lo que uno “tiene en su cabeza”. ¿Y ESTO QUÉ QUIERE DECIR? Por mucho que quiera razonarle, contradecirle no corresponde a ese orden, sino a una verdad que habla que se encuentra de manera latente en su decir. Te está hablando de una verdad pero en otro “lenguaje”. Somos un sujeto dividido, con una parte consciente y otra inconsciente entre otras complejidades teóricas, donde lo que veo está sobredeterminado por mis deseos. Lo que aparece en escena ya es el resultado de una transformación. A TRAVÉS DEL MECANISMO DE PROYECCIÓN, HACEMOS CON EL OTRO COMO SI FUERA NUESTRO ESPEJO, LO QUE REALMENTE HAY EN MÍ, PERO NO PUEDO VER. Inconscientemente hay deseos en mí, que no pueden salir a la luz, porque nos espantaríamos, pero que lo hacen disfrazados. No podemos huir de nosotros mismos, de nuestros deseos. Así, aparece la fórmula: “Yo no soy quien desea ser infiel, es mi pareja.” y esto no es algo que uno pueda razonar con el otro, porque también sufre, lo padece. Si castigo al otro, de alguna manera también me calmo, porque hay una culpa que necesita ese alivio. A veces, llega hasta la paranoia, con la fijación en una persona en concreto, y que tiene que ver con deseos homosexuales reprimidos (lo cual no quiere decir que seamos homosexuales, sino que no se toleran esos deseos.). Es importante apuntar que, a veces, a través de ciertas sustancias como el alcohol, la persona produce escenas violentas de celos. HAY PERSONAS ALCOHÓLICAS QUE ESTÁN MUY RELACIONADAS CON ESA INTOLERANCIA A SUS DESEOS, padecen de celos delirantes y son personas acusadas de una fuerte represión que utilizan el alcohol para poner en escena toda esta cuestión.

   DETRÁS DE LOS CELOS HAY UN DESEO. Hay algo de la otra persona, o de lo que se cela (a veces no es ni una persona, es algo que le hace sentirse excluido) , que uno realmente quiere. Ej.: celar de alguien cuya caracterísitica que resalta es que es arquitecto, o sabe idiomas ¿no será que a mi me gustaría ser eso? Los celos hasta pueden servirle a uno a ponerse a trabajar para conseguir lo que desea si pueden ser interpretados. También hay deseos que se despiertan en nosotros y que se hacen intolerables porque nuestra moral no permite que acontezcan. Tienen que ver con el orden de lo prohibido. Por ejemplo, desear a alguien que para nosotros esté vetado por el parentesco familiar, a un compañero/a de trabajo, amigos, a alguien del mismo sexo que ha despertado en mí un deseo irreflenable… EL DESEO NO TIENE ÉTICA NI MORAL Y NUESTRO POLICÍA INTERIOR LO VE TODO, AUNQUE NO APAREZCA COMO TAL EN LA CONCIENCIA.

   ¿Y LA OTRA PARTE, QUIEN LO SUFRE? En el relato de ciertas parejas HAY QUIEN SEÑALA PADECER DE UNA CULPA CONSTANTE DE LO QUE EL OTRO LE ACUSA, auque no haya hecho nada de lo que dice. La culpa es real, pero por otra cosa. La culpa forma parte de todos los seres humanos, porque siempre hay algo que uno desea, fantasea, que es amoral. En todos nosotros anida un caldero de pulsiones que, tras la represión, participan en la formación de nuestro aparato psíquico y que son el motor de nuestra vida, pero que, en ocasiones, cuando la represión falla, puede retornar en forma de síntoma. La culpa a uno le hace buscar castigo. A veces, a través de la elección de ciertas parejas se calma, porque en su relación se materializa ese castigo que, de alguna manera, “necesitan”.

Si su pareja sufre de celos patológicos, lo mejor que puedes hacer es indicarle que acuda a un psicoanalista, ni renunciar a nada ni razonarle, porque no es de ese orden. Tal vez también comenzando tú terapia puedas producir otras palabras y tranformar la posición en la relación. Deseamos deseos y  el hecho de que haya una trasnformación en ti, hace, en muchísimos de los casos, que el otro quiera acudir también. HAY UNA VERDAD QUE ESTÁ SALIENDO AHÍ, PONIÉNDOSE EN ESCENA Y QUE POR MUCHO QUE DIALOGUEMOS Y HABLEMOS, SERÁ UN DIÁLOGO DE SORDOS.

   LOS CELOS HABLAN DE UN DESEO QUE TIENE QUE VER CON SU REALIDAD PSÍQUICA, no para poner un investigador privado y ver qué pasa en su vida, qué hace oon el otro y la otra y explicarle, regañarle, y bla bla bla. ¡No es educación! Es algo inconsciente, que pulsa en forma de síntoma. La persona también sufre, se le escapa de las manos, no lo puede evitar padecer de ese martirio. PONER DE SU PARTE NO ES CONTROLARLO, FORZARSE, SINO IR A UN PSICOANALISTA , QUE ES EL PROFESIONAL QUE LO VA A ESCUCHAR EN LA DIMENSIÓN REAL DEL PADECIMIENTO Y TRANSFORMARLO DE MANERA DEFINITIVA. Necesita de una traducción, una interpretación de sus deseos incosncientes reprimidos para que no vaya a fastidiar a su pareja, para que pueda tolerar ciertos deseos en ella o él mismo y no haga síntomas de ello. Es como un sueño, en el que utiliza elementos de la vida cotidiana, personajes, para desplazar y expresar su deseo disfrazado. Por eso a veces es tan absurdo, además que teje a través de cualquier elemento nimio de la realidad una auténtica pelicula. Con el Psicoanalista terapeuta de parejas hay una liberación real de los síntomas y una construcción de la pareja.

   EL PSICOANALISTA ES UN PROFESIONAL ALTAMENTE ESPECIALIZADO EN ESOS PROCESOS QUE ACONTECEN EN EL SER HUMANO Y NO LOGRAN RESOLVER NI COMPRENDER. Con su escucha especializada, con la técnica asociación libre y las interpretaciones en el seno de la relación terapeútica, producirá algo que no existía en la persona, transformando esa parte de la personalidad que le entorpecia en el buen desarrollo de las relaciones.

López, Psicoanalista Grupo Cero

y experta en Terapia de Pareja y Sexualidad

Telf: (0034) 610 86 53 55

EL USO DE LA PORNOGRAFÍA, APLICACIONES, CHATS… Y LA PAREJA

HAY PAREJAS QUE USAN LA PORNOGRAFÍA, chats, etc. de una manera consensuada como parte de su juego sexual. Lo utilizan como un instrumento para satisfacerse y fomentar la pasión entre ambos.  Es una cuestión que tiene que ver con la moral de cada uno y con los acuerdos a los que se llegan en el seno de la pareja.

NO HAY FÓRMULAS GENERALES PARA NADIE, pero sí es importante saber que LA PALABRA EN EL SENO DE LAS RELACIONES ES ESTIMULANTE, fomenta el deseo. LA POSICIÓN FRENTE AL OTRO SE TRANSFORMA SI HAY UNA DIMENSIÓN DEL DESEO ATRAVESADA POR LA PALABRA.

Partimos de que HAY UNA INFIDELIDAD ESTRUCTURAL QUE NOS FUNDA, que es la infidelidad con el primer objeto amoroso: la madre. Es necesario separarse de esta función para poder desear a otras personas, poner la mirada en el mundo. El deseo está en continuo desplazamiento, no se calma ni se colma en ningún objeto. También requiere de un trabajo, de un hacer en el seno de la relación. El goce en el ser humano acontece ante lo inesperado, la incertidumbre. Por mucho amor que sintamos por el otro, el deseo está en continuo desplazamiento, y a veces deseos intolerables propios son reprimidos por la fuerte moral y disfrazados en formas inusitadas, como por ejemplo en forma de síntomas, de celos paranoicos…

ES MOTIVO MUY FRECUENTE DE CONSULTA el hecho de que algún miembro de la pareja sea descubierto por el otro utilizando pornografía, bien en internet, películas, revistas… también en chats, conversaciones, que disparan una señal de alarma y provocan un fuerte malestar y discusiones. ¿Podríamos hablar de crisis? Realmente no es que el hecho de consumir pornografía o tener encuentros vía chat produzca una crisis, sino que habría que pensar que la crisis ya estaba instalada. O no. Vamos a especificar esto.

El hecho de que el partener lo haya descubierto, ya indica que hay una intención de molestar al otro, por “dejarse descubrir” (la intención es inconsciente). CUANDO SE GENERA UN MALESTAR, TIENE QUE VER CON CUESTIONES QUE NO SE HAN RESUELTO A TRAVÉS DE LA PALABRA y que se han manifestado de esa forma. En Psicoanálisis sabemos que no hay casualidades en el seno de las conductas, y que en toda acción hay un pensamiento. Siempre está dirigido hacia algo o hacia alguien, aunque curse de manera inconsciente. Hay siempre un deseo inconsciente que habla más allá de lo aparente y que requiere de una interpretación psicoanalítica para que pueda producirse de otras formas. Puede haber cuestiones con la sexualidad que no se han podido hablar, poner en escena, y a través de ese “síntoma” es que pueden salir a la luz y conversarlas, transformarlas, devolver el deseo en el seno de la pareja. ES ALGO FRECUENTE QUE CUANDO SE TIENEN HIJOS SE ABANDONA EL PLANO SEXUAL Y EL DESEO, y las relaciones se convierten en monótonas y cercenadas solamente al ámbito de las funciones padre y madre. Hay parejas que, aunque no tengan hijos, convierten sus relaciones en relaciones muy familiares y no trabajan para el deseo, envolviendo al otro en un grado de “seguridad” y “certidumbre” que hace que se agote.

Podemos hablar también que puede acontecer una IMPOSIBILIDAD EN EL ENCUENTRO CON EL OTRO. El consumo de pornografía tiene que ver con el goce de la masturbación, que es el primer goce que se conoce. No hay que olvidar que es un negocio. Aunque es normal que en momentos también se recurra a la misma, el hecho de que se consuma en solitario de manera recurrente y casi exclusiva tiene que ver con no tolerar al otro, que ya conlleva una complejidad, donde hay un sujeto hablante que desea, demanda, donde hay pactos, hay una diferencia con el semejante y tener que desplegar la propia sexualidad de manera diferente a la autoerótica, “al yo solito o solita”

¿ES QUE NO TIENE SUFICIENTE CONMIGO? Una herida en el narcisismo, en el amor propio, donde los celos aparecen en escena y se vive esta situación como una infidelidad. El hecho de que al otro o la otra se le recrimine que no pueda excitarse con otras personas que no sea él o ella misma, puede indicar unos celos infantiles de posesión hacia el otro o una implicación de un deseo, un deseo reprimido de hacer eso que no se permite, donde no le han incluido en la escena.

En ocasiones, se recurre a la pornografía como estimulante a la hora de realizar el coito, donde se proyectan fantasías y deseos sexuales. LA MORAL SEXUAL CULTURAL CIRCUNSCRIBE A LA MONOGAMIA LAS RELACIONES y, ante esta imposibilidad (pues como he indicado anteriormente estamos estructurados en la infidelidad), está permitido socialmente el coqueteo y la pornografía, de manera que se satisface el instinto de infidelidad, utilizándolos en favor de la relación monogámica.

Desear no es hacer, lo que ocurre que cuando la moral quiere cerrar caminos y poner barreras demasiado exigentes, el deseo se reprime y pulsa por manifestarse de formas que ocasionan displacer e insatisfacción.

LA SEXUALIDAD NO SE PUEDE EVITAR, si no se hace de una manera, se hace de otra, ya que no sólo tiene que ver con la genitalidad: los síntomas neuróticos son sexuales, como también pintar, escribir, masturbarse… La sexualidad es todo lo tocado por la palabra, y si no está puesta en un sitio, se desplazará a otro. Por ejemplo en la comida, como metáfora sexual. Comer de más puede ser un sustitutivo.

Les ayudaremos a conversar con el otro para poder CONSTRUIR UNA MORAL QUE SE ADECÚE A SUS DESEOS Y A SUS LÍMITES para que haya un equilibrio que les permita DISFRUTAR DE LA SEXUALIDAD Y DE LA VIDA EN PAREJA de una manera más sana y placentera para ambos.

En cada pareja hay una lectura diferente y habría que acudir a un terapeuta de parejas con formación psicoanalítica para PODER HACER UNA LECTURA Y UNA RESOLUCIÓN MÁS ACORDES CON LAS CUESTIONES CON EL DESEO.

LAS NUEVAS PAREJAS CON HIJOS DE OTRAS RELACIONES

 

    Las relaciones no son eternas, o bien están en continua transformación y/o la separación, en ocasiones, se hace totalmente necesaria. Vemos cómo más allá de la moral y del núcleo primero familiar, las parejas se separan y conocen a otras personas con las que deciden acompañarse en otro tramo de la vida. Con hijos, sin hijos, separados, divorciados, solteros… hay muchas combinaciones posibles en las relaciones, donde cada uno trae su historia particular, sus responsabilidades, otras relaciones…
   Gestionar los afectos (celos, envidia, hostilidad, tristeza…) en situaciones donde hay hijos de la pareja o hijos propios, donde hay un contacto continuado con las exparejas por cuestión de los hijos, donde hay que construirse un lugar en las nuevas familias,como la pareja de mamá o papá… se vuelve una tarea a veces muy compleja y sujeta a controversias. Porque eso sí, todo se construye. Producir esa posibilidad de convivencia está sobredeterminada por cuestiones propias que tienen que ver con lo infantil de cada uno, o con cómo es nuestra relación con ese padre, madre, hombre, mujer que hemos forjado en nuestro interior y que producen que sea esa situación y no otra y se “reviva” de alguna manera, se actúe, cuestiones no resueltas, reprimidas, de las primeras familias.
Poner de nuestra parte no siempre sirve, porque todos sabemos que hay algo que uno no puede evitar, y que vuelve a pasar una y otra vez, repitiéndose aunque se quiera controlar. El “esforzarse” y el “querer”, puede ser el primer paso, pero son del orden de la conciencia. Todos hemos comprobado alguna vez que con eso no basta. 

   NO SOPORTO A LOS HIJO/S DE MI PAREJA. Hay que tener claro que el lugar que se ocupa al lado de otra persona está en el orden de otra categoría del amor. A veces se compite por ese lugar en el corazón del otro o la otra, pero hemos de ver que son posiciones totalmente diferentes. El amor es sumar, no es exclusivo ni excluyente. Cuando se quiere exclusividad es una relación infantil, como un niño cuando demanda amor a su madre. Habría que ver cómo se ama, cómo se habita la palabra amor. Cómo han sido mis relaciones familiares primeras, mi relación con mis hermanos y ese amor por el que se compite, que es el de los padres. Y eso se ve en cómo amo como adulto.
   Situaciones que tienen que ver con uno mismo, con esa carencia o esa rivalidad reprimida pueden estar poniéndose en juego con el amor de la pareja y sus hijos, que lo convierten a uno en uno más de los mismos, despertando ese niño interior.
No hay que olvidar el lugar que cada uno ocupa y no desplazar al otro. Hay un lugar para la pareja y otro para los hijos, si no, no hay hijos.

    Hay que tener en cuenta que para los hijos es difícil que su padre o su madre incluyan una nueva relación. Hay que tener paciencia y darles su tiempo. Dialogar, pero no reprimir, que puedan poner en palabras los enfados, los celos…. Hay un momento en el desarrollo de todo ser humano, en el que el niño comienza a desvincularse de ese ideal que tiene de los padres. Se siente incluso despreciado (siempre acontece alguna frustración, celos con hermanos, familiares…) y fantasea con la idea de que es adoptado. Le cuesta separarse de ese ideal infantil, donde los padres eran los mejores, los más poderosos y bellos y él era predilecto. Lo sostiene entonces en su fantasía. Esta es una de las bases de la civilización, pues el ser humano se tiene que separar de su familia, de esa autoridad, para ingresar en el mundo, en la sociedad y es un periodo muy doloroso. A veces, hay detenciones en esa época infantil, costando desligarse de ese ideal, de esos lazos libidinales (incluso ahí aparece la neurosis). Cuando hay nuevas familias, relaciones, en las que el padre y la madre tienen a su vez otras relaciones, hay que tener en cuenta estos aspectos y pensar que el rechazo y la rebeldía es, hasta cierto punto, normal.
También habría que cuestionarse cómo se le trasmiten a los hijos las relaciones con los otros. A veces uno es muy amoroso con ellos y cierra muchos lazos con otras personas, transmitiéndole esa forma de amar un tanto excluyente para con los otros.
Hay quien se siente culpable por los procesos de la separación y esa culpa inconsciente por deseos, pensamientos reprimidos, se puede transformar en lo contrario, en un proteccionismo y un amor exagerados que propician a que el hijo rechace otras relaciones. Entonces, cuando un hijo es excesivamente celoso e intenta manejar las relaciones de los adultos, tiene que ver con los padres (padre, madre) en cómo transmiten eso.

    NO SOPORTO A SU EX. Los ex son, en muchas ocasiones, motivo de numerosos enfrentamientos. Tolerar que amo a esa persona porque es producto también de otras relaciones que forman o han formado parte de su vida, no todo el mundo es capaz de asimilarlo. Ser únicos para el otro corresponde a un periodo infantil del niño y la madre.
Los celos pueden jugar un papel muy importante en estas relaciones. Sabemos que detrás de los celos hay un deseo. Son estructurales, porque es con la llegada del tercero, la ley del padre, que puedo separarme de la función madre y entrar en el mundo, desear otras cosas, otras personas. Entonces, cabría preguntar ¿qué es lo que me llama la atención de esa persona? Tal vez a hay algo que veo en el otro que en mí me gustaría trabajar, obtenerlo. Los celos, bien canalizados (no padeciendo de ellos), pueden ser utilizados para mejorar, incluyendo la categoría de trabajo.
Es interesante también cómo a través de una palabra, algo de una escena, una imagen, etc. es decir, algo que es significante para esa persona, me lleva, a través de la asociación (ej el rosa de la pared despierta en mí un afecto que, asociativamente corresponde al nombre Rosa de mi madre, o una escena que he reprimido), corresponde en realidad a otras cuestiones más profundas que no pueden hacerse palabras y que se traducen en esa posición psíquica ante la realidad, o incluso un síntoma. Por ejemplo, a veces esa fijación hacia la expareja del otro, puede tener que ver con la relación propia inconsciente, reprimida de uno mismo hacia otra persona. Es como si se transfiriera ese afecto, de manera que parece real ese rechazo que uno tiene hacia esa persona, pero en realidad se corresponde a un fantasma emocional, algo que en mí no tolero, algún deseo que no tolero, algo reprimido, que produce un choque con la moral acusadora y que, por proyección, como si fuera un espejo, se pone en el otro.
Los mecanismos de la mente son muy complejos. Por eso es que razonar no sirve. Cuando algo se reprime, toma formas inusitadas, y necesita de la interpretación psicoanalítica para que pueda ser otra cosa y no nos veamos “afectados”. Hay quien se detiene en un afecto y no puede salir de él, y ahí, es cuando hay que sospechar que en realidad, se refiere a otra cosa.
Puede ocurrir que un sentimiento esté encubriendo otro, es decir, odiar muy intensamente a alguien, indica un amor reprimido igual de intenso. Lo que ocurre que lo que nuestra moral rechaza, lo que conscientemente decimos que no, inconscientemente hay una especie de atracción, deseo, que no se ve tal cual, si no que se puede transformar, a través de ciertos mecanismos psíquicos, en lo contrario, por ejemplo. Esto explica ciertas relaciones en las que se mantiene un vínculo del que uno no se puede desligar. Continúan odiándose toda la vida, para mantener ese amor, ese deseo oculto del que ni siquiera se sabe. Hay que recordar que hasta del peor enemigo se puede gozar con los ojos cerrados.
Construir relaciones sanas tiene que ver con poder desligarse de los fantasmas emocionales que, a través de los lazos de la actualidad se manifiestan, llevando a situaciones cargadas de malentendidos, reproches, situaciones inverosímiles donde no se pueden explicar ciertas conductas si no desde el psicoanálisis y lugares donde unos hijos, un padre y una madre se mezclan, sin posibilidad a que se construyan los límites adecuados

 

¿AMOR VERDADERO? ¿CÓMO ELEGIMOS PAREJA?

ERAN UNA PAREJA

Hoy los vi
eran una pareja
por la vida encorvados
cada uno
hundiéndose a pique
por distintas razones.

Miguel Oscar Menassa

   HAY QUIEN CREE QUE EL AMOR Y EL DESEO SON DEL ORDEN DE “SENTIRLO” o no. Como que a uno le llega, como una especie de magia y te inunda. Así, cuando se va desarrollando la relación,y van aconteciendo los avatares de la vida, se van requiriendo también posiciones diferentes en el pensar para con la relación. Parece que cuando las cosas no funcionan, resulta que el otro/a no es “el amor de su vida”, ese ideal con quien no hay que abrir tan siquiera la boca para que sepa nuestros gustos, cómo nos sentimos, lo que necesitamos…

    Mirar a otras parejas, otras historias, donde parece que el otro siempre está mejor que uno, donde los demás sí que tienen un amor “verdadero”, “qué suerte tienen”…es creer que hay un otro/a mejor esperándonos, tejiéndose una especie de confabulación en el universo para que llegue el día en que ese amor verdadero llegue y me cambie toda la vida y la felicidad me toque con su gracia.

   CÓMO PENSAMOS EL AMOR corresponde, forma parte, de algo que ya está escrito, que se hace ideología y se transmite. Así, este pensamiento de la media naranja, corresponde al mito de Aristófanes, procedente del Banquete de Platón, donde éramos unos seres esféricos que Zeus nos cortó por la mitad, y desde entonces vamos buscando nuestra otra mitad. Lo define como “un íntimo anhelo de restitución de una plenitud pedida, de reencuentro con un total.”. Claro, con esta forma de pensar, creemos que, para ser felices, necesitamos de esa otra mitad, para buscar esta “completud”. Ya nacimos completos, no necesitamos de alguien para completarnos. Necesitamos de los otros para ser humanos, pero no de un amor único. Así vamos exigiendo al otro cosas que jamás va a poder darnos. Nos sometemos a la frustración y al desengaño, porque no va a coincidir con la realidad lo que esperamos. Hay quien incluso permanece en una relación como venganza, porque no coincide con el ideal, rompe su ideal de amor.

    LA ELECCIÓN DE LA PAREJA ES INCONSCIENTE, por eso es que a veces hay quien se enamora de quien no debe, de personas que incluso le hacen sufrir. Y esto quiere decir que nos atrae una persona y no otra en relación a nosotros mismos (algún rasgo mío del pasado, o del presente, o algo que quiero llegar a ser en el futuro) o en relación a rasgos familiares, ya que los primeros objetos amorosos son la madre, el padre, los hermanos. Ese es el primera impacto, el enamoramiento, luego el amor hay que atravesarlo con palabras y ahí es cuando la relación se va produciendo, cayéndose del ideal.

    Aprendemos a amar en el seno familiar y esto produce en nosotros un poso que va a sobredeterminar nuestra manera de amar. Y no es tanto cómo hayan sido nuestra madre y nuestro padre, cómo nos han amado, sino lo que yo hago de eso, las frases con las que me quedo, la novela familiar que he tejido. Hay quien permanece en restos de escenas pasadas aunque crea vivir en el presente, porque aún está en lo infantil y el otro no es un otro, es aquello del pasado que no recuerda, pero que lo actúa. Hay cuestiones que tienen que ver con lo reprimido, con el masoquismo…TODO ACTO ES PARA ALGO O PARA ALGUIEN, por eso es que hay relaciones que van más allá de la lógica. Hay una explicación, y una posible transformación, y eso es a través del Psicoanálisis, que da cuenta de esos procesos inconscientes.

   EL AMOR VERDADERO no está en ninguna persona, está en el ejercicio del verbo amar. Es porque uno está en relación con ese significante. Con tantos tópicos y frases (que están sostenidas por un pensamiento) no hacemos más que anular al otro e impedir que lo humano produzca su encuentro.

    Llevarse mal indica que se está realizando un trabajo para que vaya mal, nada viene dado.Si cambio mi posición, puede cambiar la relación, y cambiar la posición es cambiar de mirada, y eso, es posible con psicoanálisis.

Decir yo no quiero cambiar, que cambie la otra persona, habría que pensar que puede ser la lucha entre familias, querer imponer la ideología familiar, y no producir la familia que os permita vivir acorde con vuestros deseos y vuestras necesidades. Volver a esas familias, enferma.