LO QUE SIEMPRE TE HAS PREGUNTADO DE LA TERAPIA DE PAREJA

 

¿QUÉ ES LA TERAPIA DE PAREJA?
    La terapia de pareja es una herramienta muy eficaz que proporciona una transformación en el seno de la relación, que o bien está anclada, estancada, o padece de diversas problemáticas que hacen ver la relación como sufriente, insatisfactoria, o donde la culpabilidad y el reproche nublan el día a día.
   También actúa como un lugar donde poder hablar y pensar cuestiones con una persona externa y profesional que le va a escuchar sin juzgarlo, atendiendo a la dimensión de sus deseos verdaderos, en esa complejidad humana. Hay cuestiones que si se tratan con personas cercanas, familiares, o la misma pareja, hacen que esas relaciones se estropeen. Opininiones todo el mundo tiene y uno siempre elige la que es más acorde a su forma de pensar. El profesional, en este caso terapeuta de parejas con formación psicoanalítica, va a escuchar aquellos elementos que pasan desapercibidos para otras personas, y que tienen que ver con los deseos inconscientes que producen a veces un conflicto interno y, en consecuencia, situaciones y relaciones que no se entienden y que se escapan a lo razonable.
¿PARA QUÉ SIRVE?
    Sirve, en unas ocasiones, para lograr tomar las decisiones más adecuadas para el seno de la pareja o de la familia y para la persona individual. Sabemos de cómo la moral y la ideología familiar hacen mella en la persona. Hay formas de pensar que coartan el desarrollo y la satisfacción individual, conllevando inevitablemente a rupturas y a posiciones en la relación donde el bienestar está ausente.
    También es muy importante para poder resolver y transformar problemáticas que se instalan en la pareja. El amor y el deseo son producto-efecto de un trabajo y hay prejuicios y deseos incosncientes (que son los verdaderos, los que guían nuestros pasos) que si no se les da el cauce adecuado, pueden hacer que no se construya una relación sana. Cada miembro de la pareja viene de familias diferentes, de una manera de entender el amor y el deseo, que a veces choca con el otro, haciéndose de espejo. Hay discusiones y cuestiones de las que nunca se sale de ahí, y se repiten una y otra vez, como en un bucle. Hay algo más allá de lo aparente, que guarda relación con elementos y conflictos internos de esos “fantasmas” familiares y maneras de aprender a amar y desear. No olvidemos que las primeros objetos amorosos y donde se aprenden los sentimientos es en el seno de las primeras familias.
    Hay personas que acuden como forma de consulta, para lograr tener un espacio y adquirir herramientas más realistas y acordes a sus deseos y a los de la relación. Otras, cuando ya están instaladas cuestiones que se les hace muy difícil sobrellevarlas: infidelidad, celos, envidia, monotonía, relaciones conflictivas, problemas en la educación de los hijos, problemas con las familias políticas, problemáticas sexuales (impotencia, eyaculación precoz, anorgasmia, falta de deseo…)
   Si alguno de los miembros de la pareja no quiere asistir, puede acudir la persona que sí lo desea, porque el hecho de que comience la terapia, va a permitir que esa relación de espejo se rompa, y pueda pronunciar otras palabras que le llevarán a otras reacciones y situaciones. Cuando el papel de uno de ellos cambia, el otro también actúa de otra manera.
¿PARA QUIEN ESTARÍA INDICADA?
    Estaría indicada para toda aquella o aquellas personas que quieran mejorar sus relaciones, que necesiten un lugar para poder hablar y liberarse de conflictos y cuestiones que le inquietan, para aquellas que quieran transformar una problemática en conncreto y, sobre todo, todas aquellas que decidan vivir mejor años futuros.
¿ES COMO DAR CONSEJOS?
    Consejos todo el mundo da, parace que es más fácil resolver lo ajeno que lo propio, pero los consejos son un arma de doble filo. Lo que sirve para una persona, para otra no es válido, e incluso en una misma persona no sirve tampoco dependiendo del momento.
   Además, cada uno va a hacer como suyo el consejo que sea más acorde a lo que uno piensa, y eso no le transforma a uno en nada, sino que le mantiene en esa forma de hacer que le está conduciendo a la insatisfacción o la problemática. Padecemos de nuestra forma de pensar.
   La terapia le proporciona una escucha en la que podrá entender cuáles son sus verdaderos deseos y donde se construirá una nueva personalidad que podrá utilizar cuando necesite. La terapia no se va meter en su forma de ser o de pensar, le ayudará a hacer los cambios necesarios y a resolver muchas cuestiones que no le permiten alcanzar un bienestar. La realidad depende de la interpretación que se haga de la misma, de su mirada, y la mirada está bañada por los prejuicios y por la moral. Hay cuestiones que se catalogan y se juzgan de manera que no se ve lo que realmente hay de transfondo, que el profesional terapeuta de parejas le va a ayudar a descifrar y permitirle saber que nada es lo que parece. El deseo a veces toma derroteros tan inverosímiles…
¿CÓMO SABEMOS QUE ELEGIMOS AL PROFESIONAL ADECUADO?
    Le recomendamos elija un profesional que se encuentre en formación continua, con el respaldo de una Escuela, que esté en una comunidad de profesionales, donde le garantice que esa persona cuida de su formación, tiene sesiones individuales propias donde cuida también de su salud mental y realiza supervisiones de casos.
    Hay personas que se hacen llamar profesionales pero quieren imponer una moral, una forma de hacer, se ponen incluso de ejemplo. Hay que sospechar cuando un profesional os cuenta su vida y encima se quiere meter en la vuestra.  Un terapeuta ha de dejar hablar y escuchar con el instrumento de la teoría (en este caso el psicoanálisis) para permitiros que podáis producir un puente de palabras para tomar las decisiones más adecuadas.
En muchas parejas acontecen cambios espectaculares, a través de conversaciones amables, ese lugar para poder hablar de eso que ni siquiera tú sabes.
Siempre hay éxito cuando la palabra interviene.

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